Libertad de Expresión Amordazada

Sra. Directora de Conalep Tepic.

Soy madre de una sus alumnas, estamos enterados de la naturaleza de los problemas por los que atraviesa la institución, cuando usted llego a este plantel a mi me dio mucho gusto y aplaudí la decisioacute;n del gobernador porque para mi usted era un baluarte de la mujer  actual preparada, luchadora y sensible a las causas justas.

Yo la conocí como directora de Conalep cuando mi hijo mayor estuvo en esa escuela, su paso en esta institución dejo huella, después visito usted mi colonia en campaña cuando fue candidata a la presidencia de Tepic, su discurso me gusto y más aun, le creí, que lastima  que solo hablo de dientes para afuera, que decepción  ver que no es congruente lo que dice con lo que hace y le voy a decir por qué.

Aparte de todo lo que ya sabemos, que clasifica a sus alumnos  como de primera y de segunda, que trata a algunos empleados con despotismo, etc. etc., ahora resulta que los alumnos deben estar amordazados ya que fulanita de tal hablo con algunos alumnos reprendiéndolos por traer un papelito en el que se leía el apoyo a sus maestros sin ofender a nadie y sin causar disturbios, entre ellos estaba mi hija  y me indigna enormemente lo que esta persona fue capaz de decir como eso de que los maestros exigían “un año sabático” es el argumento mas burdo que pudieron dar  y además amenazando veladamente a los alumnos  porque eso de “no les conviene estar de lado de los maestros”, “ustedes no saben nada”. Perdóneme pero no puede tapar el sol con un dedo; los maestros de Conalep trabajaban con horario pero la mayoría regala su tiempo a los alumnos, les dan asesorias extra, no solo en la escuela, en sus casas o en su oficina, donde ellos pueden pasar tiempo con sus hijos, ellos les revisan sus tesis, si hay que acompañarlos a algún curso, lo hacen con todo gusto, y como esto hay una enorme lista de las actividades extra de los maestros.

 

Por lo tanto me parece injusto que sean tratados como ciudadanos sin ningún derecho, se supone que la ley protege el derecho de los trabajadores, y ellos no tienen derecho ni siquiera a seguro medico, mucho menos a tener certeza laboral, porque cada semestre están con la duda de “haber si me dan trabajo otra vez”. Pues con la mano en la cintura los despiden, con el pretexto de que su contrato expiro sin importar que este maestro tenga años laborando en este plantel, y tampoco importa que una persona que apenas tiene un semestre trabajando se le de en el próximo, y esta situación a mi me consta

ATTE.
Petra Marín García
Pipila #33

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